Los trabajos
personales son prácticas simples, fáciles de
realizar y de transmitir. Estas herramientas permiten a quien
las desarrolle con permanencia y gusto producir verdaderos
cambios en su propia vida. No son una terapia, su finalidad
es la de ayudar a fortalecer el sentido de las acciones en
el mundo, ganando en entusiasmo y potencia interna. Estos
trabajos se realizan en grupo (en las reuniones semanales)
por consiguiente hay que considerar a la discusión,
el intercambio y el aporte, como parte de estos trabajos personales.
Por ello, es que invitamos a estas actividades a concurrir
en pareja, a concurrir con los padres y los hijos, a concurrir
con los amigos, con los vecinos, con los compañeros
de estudio y de trabajo. En la misma dirección, propiciamos
que todo esto sea publicados en diarios, periódicos,
revistas y hojas de barrio; que sea emitido en programas radiales
y televisivos, citando en todos los casos la fuente, y dando
siempre oportunidad a la discusión y al desacuerdo
formidable herramienta de nuestra imaginación.